lunes, 21 de julio de 2008

La risa de los niños descalzos

Los tres niños de la fotografía, pobres como lunas, ríen con desparpajo y derrochan una complicidad muy estrecha y especial, la que se pelea en la pobreza. Nunca he visto en el "primer mundo" reir a nadie con la franqueza y la naturalidad con que lo hacen los empobrecidos de Filipinas. Sus pies descalzos reflejan falta de medios, pero también una libertad salvaje.

Ricky Dávila

Tres niños en una calle de Manila

En medio de la prostitución, la delincuencia y la droga, los niños de la calle guardan un singular código de honor. No puedo imaginar la cotidianeidad de uno de estos chicos, que pasan de jugar a policías y ladrones a mendigar entre los turistas unos cuantos pesos que luego rinden ante las mafias o sus padres. Ángeles que hacen de los semáforos sus parques de juego. De madrugada, deambulan en la salida de los los bares para ver si arrancan a cambio de una flor una moneda a algún extranjero embriagado.


La foto no es mía. Está colgada en la pared de la oficina de la Agencia Efe en Manila. El autor es Ricky Dávila, un fotógrafo vasco que visitó la capital filipina a principio del milenio. Le cautivó la ciudad y realizó un trabajo fotográfico, que le valió el premio PHotoEspaña al mejor libro de fotografía en 2005. He visto algunas fotos de la exposición y la verdad es que reflejan fielmente el carácter de esta ciudad.

La alegría, como la pobreza, tiene un color diferente en Filipinas. He visto a niños sonreír como adultos y a personas de la tercera edad (aunque aquí no existe tal cosa, sino que son ancianos a secas) reír como niños.

2 comentarios:

luzbel dijo...

Está muy bien el reflejo poético que das de una realidad tan cruda y tan alejada de nuestras mentes aburguesadas. Me gusta la reflexión y mucho más la forma de plasmarla.

Gaspar Canela dijo...

Hey, no te había visto por el blog. Muchaas gracias por el comentario. Supongo que acudo al lenguaje poético porque no sé explicar de otra forma la imagen de estos niños con una sonrisa tan amplia y auténtica.