martes, 6 de marzo de 2012

El travesti celestial


El travestismo parece una cosa moderna, pero como tantos otros asuntos humanos, es algo más bien redescubierto. Uno de los primeros travestis conocidos en la Humanidad lo encontramos en un personaje de un epopeya hindú varios siglos antes de la era cristiana. Se trata de Srikandhi, la reencarnación travesti de una princesa que juró venganza contra el hombre que la mató en un fatal accidente.

Esta tragedia épica viajó por todo el sur de Asia a medida que se expandía el hinduismo o brahmanismo. Terminó recalando en la isla de Bali, que aún conserva la religión de Bhrama y el yoga en medio del país con mayor población musulmana en el mundo: Indonesia.

Ésta será mi última entrada del blog. No es no tenga nada que contar, sino que dedicaré mi tiempo a realizar otros proyectos. Si alguien lee esta entrada, le quiero dar las gracias por la paciencia de leerme. En realidad este cuaderno de bitácora está prácticamente finiquitado, pero he decidido incluir esta última historia por su valor sentimental.

Hace más de año que fui a Bali con mi hermano, en septiembre de 2010. Uno de los mejores viajes de mi vida porque lo viví con el ánimo claro e inequívoco de explorar. Sólo unas semanas antes había hecho un curso de meditación en un centro del maestro indio-birmano Goenka. Además, en este viaje compartí muy buenos momentos con mi hermano, a quien le debo entre otras cosas mi afición por la lectura.

En Ubud, fuimos a ver un espectáculo de Kecak femenino, en el que decenas de mujeres emiten en coro cánticos étnicos, que en momentos álgidos llegan casi al trance. El Kecak al que asistimos estaba dedicado a la epopeya hindú Srikandhi. Como explicaba al principio, versa sobre un travesti vengador. La historia es un poco liosa.

El monarca del reino de Kasi organizó una torneo al que asistieron reyes vecinos. Bhisma, en busca de esposas para su hermano, rapta a las tres princesas hijas del rey y se las lleva en su carro. Al marcharse, reta a los presentes a intentar rescatarlas.

Una vez en el palacio de Bhisma en Hastina, una de las hermanas, Amba, le pide que la deje marchar porque está prometida con el rey Salva. Bhisma le concede el deseo y la princesa se reúne con su prometido, pero para su sorpresa es repudiada. Vuelve a Hastina y suplica a Bhisma que se case con ella. El príncipe, que ha jurado voto de castidad como sacerdote, no acepta. La princesa insiste con tanto ahínco que él la amenaza con su arco. Por fatal destino, se le escapa una flecha y la mata. Antes de morir, Amba jura venganza. Él, arrepentido, jura que se dejará tomar la vida cuando llegue el momento.

Durante una gran batalla, Bhisma resulta invencible para sus enemigos. No hay espada o flecha que le haga daño alguno. Hasta que aparece Srikandhi, que no es más que la reencarnación travesti de Amba. El príncipe descubre a la princesa bajo la apariencia masculina. Baja la defensa y muere acribillado por infinidad de flechas.

El kecak despide una gran fuerza dramática, de hondura telúrica. En su formato actual, data apenas de la década de 1930. Un pintor y músico alemán decidió adaptar los cánticos rituales de los balineses, en origen realizados para realizar exorcismos, para interpretar fragmentos de las epopeyas hindúes que impregnan la religión y cultura de la isla. 



The celestial transvestite

Cross-dressing seems to be a modern thing, but like so many other human issues, it is rather something that has been rediscovered. One of the earliest known transvestites in Humanity is a character in a Hindu epic written centuries before the Christian era. I am talking about Srikandhi, the transvestite reincarnation of a princess who vowed revenge against the man who killed her in a fatal accident.

The story traveled across South Asia as Hinduism or Brahmanism expanded in this part of the world. It reached the island of Bali, which still preserves the religion of the Vedas and yoga in the middle of the most populous Muslim country in the world: Indonesia.

This will be my last blog entry. It is not because I have nothing else to say, but because I will devote my time doing other projects. If someone reads this post, I want to thank you for the patience to read my silly stories. Actually, this blog was virtually finished, but I decided to include this last story because of its sentimental value.

More than a year ago I went to Bali with my brother, in September 2010. One of the best trips of my life because I lived it with a proper attitude to explore. A few weeks before, I had been meditating for 10 days at a center whose teachings are based on Indo-Burman master Goenka. Also, on this trip, I shared very good moments with my brother, to whom I owe my love of reading, among other things.

In Ubud, situated in the center of the island, we went to see a show of female Kecak. Dozens of women sing in a chorus of ethnic chants, which almost reach a trance in the climax.
The Kecak we saw was dedicated to the Hindu epic Srikandhi. As I explained at the beginning, this epic is about an avenging transvestite. The story is a bit messy.

The monarch of the kingdom of Kasi organized a contest and invite other kings. Bhisma, looking for wives for his brother, sees the three daughters of the king and kidnaps them. Taking them in his chariot, Bhisma challenges the contestants to rescue them and leaves for his kingdom in Hastina.

Once in the palace in Hastina, one of the princesses, Amba, asks him to let her go because she is engaged to King Salva. Bhisma grants her the wish and the princess meets her fiancé. Rejected by Salva, Amba returns to Bhisma and begs him to marry her. The prince, who has sworn a vow of chastity as a priest, refuses. The princess chases the prince, who threatens her with his bow to stop her. By accident, he shoots one arrow and kills her. Before dying, Amba vows revenge. He swears he will take his life when the time comes.

During a great battle, Bhisma is invincible to his enemies. No sword or arrow can do him any harm. Until Srikandhi appears, who is the transvestite reincarnation of the princess. The prince recognizes Amba under the male appearance. Bhisma lowers his defense and dies riddled with countless arrows.

The Kecak has a dramatic force and earthy depth. Its current form dates only from the 1930s. A German painter and musician decided to adapt the rituals of the Balinese chants, originally made to perform exorcisms, so fragments of the Hindu epics that pervade the religion and culture of the island can be represented for the public.






miércoles, 31 de agosto de 2011

Los sucesos de Puerto Hurraco y el colonialismo


En algún lugar del suroeste de España aconteció un grotesco suceso en el que murieron nueve personas. Los hermanos Antonio y Emilio Izquierdo, agricultores, cabreros y arrendadores de fincas, dispararon con sus escopetas de caza contra miembros de una familia rival, los Cabanillas. Los hechos ocurrieron a plena luz del día en una calle de Puerto Hurraco, en Extremadura. Las disputas sobre los límites de sus fincas fueron el origen de esta venganza atávica.

Crímenes como el de Puerto Hurraco se han cometido toda la vida, entre vecinos y entre países. Perú, Ecuador, Chile, Colombia o Bolivia han intercambiado disparos diplomáticos o de artillería por cuestiones territoriales. En 2002, España orquestó una charanga militar para recuperar "al alba" el islote de Perejil ocupado por Marruecos. ¿Por qué cuesta tanto poner de acuerdo a las partes contendientes?

Debe ser porque los mapas los carga el diablo. Los gobiernos o los terratenientes se aferran a sus mapas (de papel o mentales) como a libros mesiánicos. Abajo reproduzco un ejemplo asiático. Un mapa que describe los territorios que el Antiguo Reino de Siam perdió entre 1867 y 1909 a causa del juego político del colonialismo británico y francés:

Muchos conservadores, sobre todos los sectores más nacionalistas, reclaman hoy que Francia y Gran Bretaña se apropiaron de estos territorios mediante la amenaza militar. No les quito la razón, pero la cuestión es plantearse por qué estaban así fijadas aquellas fronteras. La mayoría de los territorios situados en la periferia de Siam eran reinos vasallos, como Pattani, o provincias conquistadas a otros países, como Camboya. Lo que quedó del tratado con los británicos y los franceses es lo que hoy se conoce como el estado-nación de Tailandia.

Como en Puerto Hurraco, el Ejército tailandés también ha disparado contra sus rivales camboyanos por un pedazo de tierra en torno al templo jemer Preah Vihear, según los camboyanos. Los tailandeses dicen que el otro bando disparó primero.

El problema es que Camboya vivió varios siglos en tal estado de debilidad que sus fronteras fueron depredadas por los países vecinos. Tailandia dominaba extensos territorios del antiguo Imperio Jemer. Fue precisamente con la llegada de los colonialistas franceses cuando los camboyanos recuperaron sus tierras ancestrales.

La historia puede ser una guía, pero no absoluta. ¿O puede Camboya reclamar el Imperio Jemer, que se extendía más allá de la Tailandia y el Vietnam actuales? ¿Y España sus territorios de ultramar? Por cierto, a la mayoría de los gobiernos ni se les pasa por la cabeza preguntar a los que viven en las tierras disputadas.   




The Crime of Puerto Hurraco and Colonialism

Somewhere in South-eastern Spain, nine people died in a hideous crime. Brothers Antonio and Emilio Izquierdo, farmers, goatherds and landlords, shot dead a rival family, the Cabanillas, with their hunting guns. The events took place at daylight in a street in the village of Puerto Hurraco, Extremadura province. The motivation for this atavistic revenge was disputes about their land boundaries.

Crimes such as Puerto Hurraco's have always been committed, among people and countries. Peru, Ecuador, Chile, Colombia or Bolivia have regularly exchanged diplomatic or artillery shots due to territorial disputes. In 2002, Spain lead a military orchestra to recover the Perejil islet, occupied by Morocco. Why is it so hard for adversaries to be in civilized terms?

It must be because maps are many times the Devil´s work. Governments and landlords cling to their maps (in paper or mental) as if they were messianic books. Above, I attached an Asian example. A map that shows the territories lost by the Kingdom of Siam to the French and British colonial powers.

Many conservative people in Thailand, the most nationalistic, claim today that France and Britain annexed these territories under military threat. I agree with them. But the point is why those borders were drawn thus. Most of the bordering lands in Siam were semi-autonomous vassal kingdoms, like Pattani, or provinces annexed after attacking other countries such as Cambodia. The map left after the annexation by the French and British powers is what today is the Thai nation-state.

Like in Puerto Hurraco, the Thai army shot Cambodian soldiers because of a piece of land surrounding Preah Vihear temple, according to the Cambodian side. The Thai government says that the Cambodian side shot first.

The problem is that Cambodia almost disappeared because for centuries it was a weak state and most of its territory was swallowed by its neighbors. Thailand dominated extended Cambodian territories. Cambodians took back most of their land, precisely, thanks to the French colonialists.

History can be a guide, but not the only one. Or can Cambodia claim its former Khmer Empire, which extended beyond Thailand and Vietnam? And Spain all its overseas territories? By the way, governments do not even think about asking the people living in the contested lands.
 

martes, 30 de agosto de 2011

Del carruaje al tren elevado en una calle de Bangkok

Blanco y negro. Colores. Explosión de color. Carruajes. Automóviles motorizados. Tren elevado.

Black and wite. Colors. Color´s explosion. Carriage. Motor vehicles. Sky train.




Sukhumvit Road 1948


Sukhumvit Road 1992



Sukhumvit Road 2004

viernes, 26 de agosto de 2011

Thailand in 1948

¿Cómo era Tailandia en 1948, según un documental estadounidense?

How was Thailand in 1948 according to a American documentary?


jueves, 31 de marzo de 2011

El Mercado de la Muerte

Los trenes atraen a los vendedores ambulantes y es común que los mercados se instalen cerca de las vías. Un peculiar bazar de Tailandia se diferencia porque los tenderetes se encuentran literalmente sobre los raíles del tren. Cuando el silbido metálico anuncia la llegada de la locomotora, los vendedores retiran, raudos pero con calma, los toldos y las cestas con plátanos o pescados. El tren pasa rozando a los clientes y turistas apoyados en los puestos de abastos. Este peculiar bazar se encuentra en la localidad de Maeklong, a unos 70 kilómetros al suroeste de Bangkok. Para llegar a este "Mercado de la Muerte", como lo llaman los lugareños, se puede tomar una furgoneta desde Victory Monument en la capital tailandesa. Aunque hay otra un viaje más romántico, de tres horas, a través de campos de arroz, un río y varias aldeas. En este caso hay que coger el tren en la estación de tren de Wongwien Yai en Thonburi. Luego, hay que cambiar de tren y cruzar el río en una barcaza, pero todo sale por 25 bat (casi un dólar o poco más de medio euro)




Thai Death Market

Trains attract hawkers and many markets are located nearby the railways. A singular bazaar in Thailand is different because the goods are literally on top of the train rails. When the metallic whistle announces the train, the vendors remove, fast and calmly, the awnings and the baskets with bananas or fish. The train passes by pretty close to the vendors, clients and tourists leaning against the stalls. This peculiar bazaar is located in Maeklong city, 70 kilometers south of Bangkok. To reach this “Death Market”, as many locals call it, you can take a van from Victory Monument in the Thai capital. However, there is a more romantic three hours trip, through paddy fields, a river and several villages. In this case, you must take a train in Wongwien Yai station in Thonburi. Later, you need to change to another train and cross the river in a small boat. All the trip costs 25 baht (almost one US dollar or little more than 50 cents of euro)

miércoles, 16 de marzo de 2011

Una niña feliz

No me sorprendió demasiado la mata de pelo que le cubría por completo la cara como a un lobo. Lo que me maravilla gratamente es que Supatra Sasuphan dice que es feliz tal como es, se siente querida por su familia y tiene muchos amigos en el colegio. También ha entrado en el Libro Guiness de los Récord como la chica más peluda del mundo. Aunque de pequeña era el centro de las burlas de algunos desaprensivos, Supatra afirma sentirse orgullosa del récord conseguido y más querida que nunca en su pueblo. Tailandia ha vuelto a hacer gala de su tolerancia (o al menos indiferencia) budista.

Sus padres cobra una "donación" por entrevista, así que la niña se ha convertido en una fuente de ingresos para la familia. De todas formas, nadie le iba a evitar salir en todos los medios de comunicación.




A HAPPY GIRL

I was not so surprised because of the hair covering her face like a wolf. But it is extraordinary that Supatra Sasuphan says she is happy, feels loved by her family and has many friends at school. She also has entered the Record Guinness Books as the hairiest girl in the world. Even though when she was young some kids used to tease her around, Supansa says she is happy with the record and have a lot of friends. Thailand seems to show its Buddhist tolerance (or at least indifference).

Her parents ask for a "donation" per interview, so she is another breadwinner in the family. Anyway, no one could have stopped the media frenzy about her...

miércoles, 2 de marzo de 2011

Las prostitutas van a la escuela

En barrio rojo de Patpong, en Bangkok, uno espera encontrarse de todo menos una escuela. Encima del local de alterne "Super Pussy" (Super coño), medio centenar de prostitutas atienden a una clase sobre el Día Internacional de la Mujer. También aprenden idiomas, cocina o baile.
"¿Quién sabe el origen de esta fecha", dice Chantawipa Apisuk "Noi", la fundadora de Empower, una ONG que defiende la dignidad de la profesión más antigua del mundo. Las alumnas, atentas y educadas, se miran entre sí, hasta que una levanta la mano y responde.
Me recibieron con una caja con cien condones y un vaso de agua. Al rato, entablé una conversación con una de las trabajadoras sexuales de Patpong. Se fijó en una pulsera que yo llevaba, las que suelen regalar en los templos, y me contó que le gustaba practicar meditación.
A diferencia de otras organizaciones que pretenden apartar a las mujeres de la prostitución, Empower quiere que las prostitutas pueden realizar su trabajo en condiciones laborales e higiénicas dignas. La ONG nació en los años 80, cuando el sida hacía estragos en Tailandia, con campañas para fomentar el uso del condón.
"Noi", una mujer pequeña y enérgica, asegura que comenzó a trabajar con prostitutas como podía haberlo hecho con cualquier otro colectivo discriminado.
Empower no pide los derechos laborales que las prostitutas disfrutan en Holanda, porque en cualquier caso tendrían que pedirlos para el 90 por ciento de los tailandeses vive sin cobertura de ningún tipo. "En Tailandia, sólo contribuyen a la seguridad social un diez por ciento de la población".
"Noi" (pequeña en tailandés) se enorgullece del camino recorrido. Su ONG ha pasado de ser considerada una tapadera para la prostitución a ser invitada a conferencias internacionales sobre el sida o el tráfico de personas.
Ningunas de las prostitutas en Empower admitieron que no están orgullosas de lo que hacían, pero tampoco se amedrentan ante tópicos moralistas. Su eslogan: "Las buenas chinas van al cielo, las malas van donde quieren".  






Sex workers go to the school


In Bangkok's main red-light district, Patpong, I hoped to find anything but a school. On top of the girl bar “Super Pussy,” around 50 sex workers attend a class about the International Women´s Day. They also learn languages, cooking or dancing.
“Who knows the origin of this date?," says Chantawipa Apisuk “Noi”, founder of Empower, an NGO that fights for the dignity of the known as the oldest profession in human history. The students, attentive and considerate, look at each other until one of them raises her hand and answers.
As soon as I crossed the door, one of the girls gave me a glass of water and a box with around 100 condoms. Later, I spoke with one of the Patpong sexual workers. She looked at my bracelet, which I got in a Temple, and told me that she likes to go to practice meditation.
Contrary to other organizations that want to stop prostitution, Empower advocates for them to work in a good and healthy environment. The NGO was founded in the 80´s, when aids was striking Thailand, to advocate condom use.
Noi, a small and vibrant woman, says that she started working with sex workers as she could have done with any other discriminated group.
Empower does not ask for the same rights that prostitutes have in Holland, where they have social security. In Thailand, not many enjoy fully social coverage. “In Thailand, only 10 percent of the population contributes to the social security system”.
Noi ("little" in Thai) is proud of the path she has walked. At first, no one paid attention or took Empower seriously, but now she is invited to international conferences on aids or human trafficking all over the world.
No prostitute in Empower told me they were proud of their job, but they were not intimidated either because of morals. Their slogan: “Good girls go to heaven, bad girls go anywhere”

jueves, 3 de febrero de 2011

Los Existencialistas



Pachucho se abalanzó sobre el ovillo de lana con la destreza de un pingüino ebrio. La señora Mariola, con suavidad, impidió al gato consumar su ataque y recobró sus labores. Al felino no se le escapaba ni un maullido mientras observaba a la abuela confeccionar un par de calcetines. Qué deleite aquel veleidoso duelo en un mar de lana. Mariola, apodada la “Pasionaria” por las malas lenguas, vivía en las afueras de la ciudad, en un pisito modesto que olía a jabón y sopa de fideos.

El anticuado reloj de cuco cantó las cinco de la tarde. Mariola observaba a través de la ventana a sus vecinos que salían al trabajo o a tomar café. La vieja se sonreía al ver cómo se doblaban los tacones de las señoras debido al empedrado de la calle, lo que les hacía adoptar una postura cómica que le recordaba a las películas de Charlot.

Movía las agujas con agilidad y precisión. Su especialidad eran los calcetines, que le salían gruesos y confortables, aunque también hacía bufandas y hasta jerséis de punto. Como no tuvo hijos, y por tanto tampoco nietos, regalaba las prendas a las monjas.

Mientras hacía su labor, repetía instintivamente los padrenuestros y avemarías sin dejar de pasar las cuentas del rosario. Pachucho, que tenía ínfulas de humano, meneaba la cabeza como si realmente también rezara rosario. “Éste debe de haberse vuelto majareta con la edad”, pensaba la abuela.

Mariola, que aún no había cumplido sesenta años, vivía la vida con la pulcritud de quien está en paz con la vida y no debe nada a la muerte. Su marido, Rafael, murió cuando iba a cumplir los cuarenta al precipitarse de una gran altura en la Plaza de Toros, donde trabajaba de conserje. ¡Y pensar que había sobrevivido a la guerra civil siendo republicano y un revolucionario de taberna y borrachuna! No lo mataron los franquistas, eso hubiera sido heroico. Se desnucó al caerse el desgraciado mientras desbrozaba las malas hierbas de una cornisa.

Por unos pocos siglos, el sol no se ponía en el imperio español. Poco duró la verbena. Llegó la Leyenda Negra y ahora la posguerra. ¡Qué calamidad!

¡Riiiiiiiiiiiing!, sonó tremebundo el timbre de la puerta. Menuda faena, se decía la anciana. De desembarazó de su hatillo y bajó trabajosamente las escaleras de losa moteada. ¡Quién es! Abrió la puerta: no había nadie. Al asomarse a la calle, vio a los pequeños rufianes del barrio que corrían ahogados por la risa.

-Venid “pacá”. Desgraciaos. Qué mala uva tenéis. Con lo mayor que está una. Voy a llamar a la Guardia Civil para que os encierren a “tós”. ¡”Sinvergüensas”!- gritaba con un seseo exacerbado.

Luis, Ignacio y Rafael corrían la calle abajo como llevados por demonios y muertos de risa.

-¡Ja, ja, ja! ¡Vieja loca!- gritaba en un éxtasis de hilaridad Rafa mientras se sostenía los pantalones sobre su protuberante barriga.
-¡Ven “acá pacá”, roñoso de mierda! Que no tenéis “vergüensa” ninguna- Se despedía la señora Mariola, ya casi de espaldas.

Experimentaban sus cinco minutos de gloria para acelerar la digestión antes de las clases vespertinas en el colegio de curas. Rafa el “Gordo”, rubio, gordito y bajito para su edad, era un chaval despreocupado y tan ladino como desaprensivo. Luis el “Latas” e Ignacio el “Plamplona”, aunque más altos y de complexión robusta, actuaban como escuderos de Rafael, el ideólogo de las travesuras más osadas.

Mientras saltaban por entre los charcos de la calle empedrada, el “Gordo” convenció a sus amigos de que esa tarde tenían que faltar a clase. Total, tocaba Matemáticas con don Alberto, más conocido como el “Moscardón” por el monótono zumbido que emitía cuando explicaba los problemas aritméticos. 

“Vayamos al río, a ver si cazamos algunos sapos, seguro que está lleno después de la lluvia”, propuso el “Gordo”. El “Latas” hizo un amago de resistirse. Su padre lo iba a matar si le llegaban más cartas por faltas en el colegio.

-Si yo sería tú, no me preocuparía. Le dices que te pusiste malico y santas pascuas- terció el “Plamplona”, quien se quedó con el mote desde que uno en la clase no pudo pronunciar bien “pamplonica”. 

Ignacio vivía en Córdoba desde los nueve años, pero por nada del mundo perdía el acento solemne y rotundo del norte. Curiosamente, todos le decían que hablaba muy bien -”fino”-, aunque no había olvidado ninguno de los giros antigramaticales de la Navarra profunda.

Los tres amigos, por el momento lo únicos miembros de su recién fundada pandilla, se hacían llamar los “Existencialistas”. El “Latas” no tenía ni pajolera idea de lo que significaba el palabro, pero quedó cautivado con una foto de un tipo carismático con una pipa en la boca y con un pañuelo que sobresalía de su abrigo de piel. Le preguntó a su padre, quien le contó que se trataba de Sartre, un existencialista. El “Latas” siempre había sido un inconformista, por lo menos desde los nueve años. Siempre buscando algo a lo que oponerse, sobre todo si provenía de sus padres o los profesores. En el existencialismo encontró su bandera. Su lema: “Estamos condenados a ser libres”. Aunque su realidad era más bien la contraria. Su sino trágico eran el colegio y las tareas domésticas. Su padre decía que eran los existencialistas eran hombres lúcidos como Cervantes o Larra. A lo que su madre atajaba con un cortante: “Masones”.

Escondieron sus maletines de piel detrás de los portones de la Iglesia, en un oscuro y húmedo portón a salvo de mirones indiscretos.

Lo que llamaban río era más bien un arroyo famélico de agua, con una fauna y flora escuálidas. Pero a ellos, desde la perspectiva amplificadora de la infancia, les parecía tan ancho y frondoso como el río Guadalquivir. Colgaron los zapatos y los calcetines en un árbol para no dejar evidencias del delito y se internaron entre las malas hierbas y cañamones en busca de insectos y batracios.

-”Latas”, tú dices que eres “existencial”, pero no tienes ni puñetera idea. Además, los existencialistas no pueden tener tantos olivos como tienes tú- espetó Andrés el “Pamplonica”.
-Eso, mi papa dice que tienes más “aransás” de olivos que la Casa de Alba.- terció el “Gordo”.
-Mira, vosotros no tenéis ni idea porque ni si quiera sabéis leer bien.
-¿Lo qué? Pero siempre que te piden leer en la clase, te tropiezas con la segunda línea- le picó “Pamplonica”.
-Porque yo leo en voz baja y no me da la gana leer para el cara sapo ése. A ver, yo te explico ahora mismo lo que es un existencialista, chaval. Existencialista es que estamos condenados a ser libres. Así, ni más.
-Este “latas” es una lata, siempre “filosofeando” -interrumpió el “Gordo”- . Venga ya sabemos todos lo que es “existencialista” y las aranzadas que tiene tu finca. Ostras, me ha picado algo. ¡Ay, ay, ay!

Primero el “Gordo”, y a los dos segundos sus dos compinches de travesuras, salieron haciendo aspavientos del riachuelo, huyendo de un enjambre de avispas enfurecidas. Recogieron los calcetines y los zapatos y, sin quisiera calzarse, salieron disparados en dirección al viejo puente. Las piedras del pavimento se les clavaban en las plantas de los pies, pero todavía no se habían reparado del susto y las picaduras les escocían demasiado como para parar en ese momento. 

Vencidos, decidieron ir al colegio a que el padre Celestino les aplicara barro con vinagre para calmar el escozor. De pronto, algo detuvo al “Latas”. Y la mano que le agarraba era de quien más se temía: la señora Mariola, con el rostro desencajado por la ira y con la dentadura asomando por sus labios por los improperios que lanzaba a los tres.

Rafael el “Gordo” e Ignacio el “Pamplonica” no tuvieron más remedio que abandonar a su amigo en las garras de la “Pasionaria”. Con los pies doloridos, de correr descalzos sobre el empedrado y con las picaduras aún palpitando dolor, los abatidos “existencialistas” se retiraron al colegio, donde fueron severamente reprendidos por el cura y, entonces también con las mejillas calientes, se marcharon a casa.

Al día siguiente, Rafa y Luis llegaron un poco tarde a la escuela. No querían cruzarse con su amigo, si es que había conseguido salir con vida de la guarida de la “Pasionaria”. Accedieron por los portalones de madera justo antes de que el conserje cerrara el candado con la enorme llave de bronce. Delante de aquél convento con más almenas que un castillo medieval y bajo un cielo de nubes ominosas, los dos traidores apenas se atrevían a levantar la vista.

-Venga, mocosos, que os van a calentar el culete- aseveró Manolo antes de romper con una carcajada que dejaba entrever sus dientes carcomidos por el tabaco negro.

El “Latas” no se dignó a dirigirles la mirada. Incluso apartó un poco su pupitre para, pero tuvo que corregir la posición porque se salió de la línea y don Liberto le zurró con la regla. Era lo que le faltaba al pobre diablo. Las clases de la mañana transcurrieron con la monotonía acostumbrada. En el recreo, los amigos seguían sin hablarse. Rafa e Ignacio se sentaron en un discreto rincón. El “Gordo” tenía que contener las lágrimas de vergüenza por haber abandonado a su amigo. El sentimiento de culpa le oprimía las sienes. El “Pamplonica” tenía un mal sabor de boca, como a ajo agrio. Al contemplar a su amigo, sentía ganas de huir. Lo último que quería era arreglar el entuerto con palabras. Lo mejor era dejar que el tiempo borrara el resentimiento. Ambos sentían que habían cruzado una línea sin retorno, como la primera vez que se masturbaron escondidos bajo la cama y les embargó un sentimiento de culpa. Y a pesar de que el remordimiento no concedía tregua, siempre volvían a caer en la tentación.

Los tres “existencialistas” caminaron juntos el camino de vuelta a casa, como de costumbre, aunque se mantenían a una distancia prudente, como si estuvieran condenados a ir juntos. Los tres pararon al mismo tiempo antes de traspasar las lindes de la calle donde antaño tanto reían sus travesuras a costa de la “Pasionaria”. Un gran tumulto de gente se agolpaba precisamente debajo de su piso. Se escuchaban murmuraciones fúnebres. Unos hombres transportaban un bulto humano tapado con la tela de una mesa camilla. Los guardias civiles apenas podían contener a los curiosos. “Dicen que guardaba miles de pesetas de la República”, afirmaban unos. “Pues yo sé que su marido murió en el maquis, un comunista como un diablo”, alegaba una mujer enjuta.

-Latas
-¿Qué?
-Eres un asesino

Pachucho, con porte flemático, despedía a su dueña con la indiferencia de un gato, desde el alféizar de la ventana.

La señora Mariola arrastró al “Latas” de las orejas por toda la calle. El desesperado muchacho puso en práctica todas las artimañas para deshacerse de la vieja. Primero obedeció sumiso para disimular y aprovechar un momento de distracción para escabullirse. No le salió. Luego fingió un intenso dolor y se hizo el muerto, pero Mariola le seguía agarrando de la oreja con una fuerza inusitada.

-¡Ay, ay, ay! Voy a morir. Voy a morir. Suéltame, vieja- lloraba el mocoso.
-A la Policía te voy a llevar. Para que aprendas, niñato.

Llegaron al bloque de pisos antiguos de la señora Mariola, a quien ya le fallaba algo el aliento por la caminata a trompicones. Tras subir los dos tramos escaleras, encontró la puerta abierta. Soltó la oreja del “Latas” y le agarró el brazo, más por miedo que para evitar su fuga. Empujó la puerta entornada. Del salón salía un olor a pipa, que precedió al humo que salía disparado arrastrado por la corriente de aire en el hueco de las escaleras. Unos zapatos marrones asomaban bajo las cortinas estampadas con motivos florales. Mariola ahogó un grito. Luis se quedó petrificado.

-No se asuste. No he venido a matarla- salió una voz oscura de barítono y la abuela se desvaneció.

Un ligero cosquilleo húmedo estremeció a Mariola, que se desmayó. Pachucho lamía con gusto los callos de la vieja. El desconocido, un hombre de mediana edad con vientre prominente y aires de profesor, se apresuró hacia la desfallecida. La “Pasionaria” se restableció, tras oler un poco de coñac. Tras ajustarse el bigotillo muy francés, el orondo desconocido le explicó la historia más rocambolesca que había escuchado en su entera vida:

“He venido aquí para sacarla del país. Su marido era un buen amigo mío. Juntos fundamos la Logia de la Luz y la Forma, con la que queríamos sacar de las tinieblas a nuestros ignorantes compatriotas. Tras la muerte de su marido, me marché al extranjero. Londres, París, Moscú. Trabajé como intérprete y periodista. Volví a España tras el golpe de Estado y me uní al bando republicano, pero los cerdos de los “bolcheviques” por poco acaban mi vida cuando comenzaron a limpiar a los elementos que molestaban al Kremlin. Tras la guerra escapé a Estados Unidos, donde me uní a un grupo de republicanos exiliados. Antes de nada, necesito la caja que su marido guardaba. ¿Dónde está?”

Mariola se incorporó con más agilidad de la que hubiera imaginado el atónito “Latas”. Retiró el sillón de su difunto marido y, escondida bajo una losa barata del suelo, sacó una caja de madera sucia. En su interior había unas cuantas hojas manuscritas, amarillentas por el paso del tiempo. El hombre tomó las páginas con sumo cuidado, casi con veneración.

-Aquí yacen las últimas palabras de don Miguel de Dosmundo. Un manuscrito histórico que las nuevas generaciones deben leer. Secretos revelados por el autor de “El padre mártir” sobre Carmen Polo, la mujer del Generalísimo. Señora Mariola, tenemos que salir ipso facto- se apresuró el desconocido.

-¿Qué dice? ¿Cómo voy así dejar mi casa? ¿Dónde voy a vivir?
-Vamos a fingir su muerte. Tenemos preparado un cadáver.
-Ya sé. El de doña Paca, que murió de una pulmonía hace una semana- soltó el “Latas” sin darse cuenta de que casi gritaba.

El desconocido se dirigió entonces al travieso existencialista, que ya había olvidado el dolor de la oreja, y le hizo prometer que guardaría el secreto de lo que había visto y oído.

“Chaval, estos manuscritos demuestran que el mismo Franco fue un masón al que tuvimos que expulsar de la logia por intrigante y paranoico. Juró venganza y bien que se la ha tomado. La posteridad debe conocer este importantísimo secreto: la verdadera identidad del dictador. Pero su mujer se mantuvo fiel a la logia, aunque tenía debilidades católicas y castigó al enano a mil noches de abstinencia. Toma”.

Dos hombres vestidos de Policía entraron en la sala. “No se asusten”, dijo uno de ellos. Ante una señal del hombre del bigotillo, arrastraron un bulto al interior de la sala. Sacaron el cadáver bien conservado de doña Paca y lo tumbaron en la salita. Junto a él colocaron una escalera para simular un accidente.

EPÍLOGO

¿Por qué usted no ha leído en ningún manual de historia, ni siquiera en los editados en la Unión Soviética, nada sobre el pasado masónico de Franco?

Desgraciadamente, Paco -como se llamaba el del bigotillo-, con las prisas, se dejó los papeles sobre la cómoda de la “Pasionaria”. Tras la conversión de la Logia de la Luz y la Forma en un club de dominó, la señora Mariola tuvo que ganarse la vida con un puesto de churros en la capital de México. Nadie le cree cuando relata el secreto de Franco y ahora son mozuelos mexicanos los que le hacen burlas.


martes, 1 de febrero de 2011

El verdadero final de Doraemon

Alguien me contó el rumor de que la serie televisiva de Doraemon termina cuando Nobita, su amigo humano de trastadas, se levanta de un coma en el hospital y se da cuenta de que todo ha sido un sueño. Andaba yo un poco deprimido, cuando felizmente descubrí el verdadero final del gato azul: se ha venido a vivir a un templo budista en Tailandia.
Se trata del templo Sam Pa Siew en la provincia de Suphan Buri, a pocos kilómetros al norte de Bangkok. En la foto, Doraemon se esconde tras una nube, entre una grácil apsara y un gandharvá, guardianes celestiales de la música y el arte.
Creo que nunca he visto un capítulo entero de la serie japonesa, pero le tengo cariño al personaje. Mi amiga Jenny siempre me llama "Nobita" porque estoy siempre haciendo preguntas y pidiendo cosas imposibles. "Yo no soy Doraemon", me suele decir. Ahora ya sé dónde puedo encontrar respuestas.  



Doraemon´s true end

I heard the rumor that the TV series Doraemon finished when Nobit, his human pal, wakes up from a coma in the hospital and realizes that everything has been just a dream. I was a little sad when I happily discovered Doraemon´s true end: He has come to live to a temple in Thailand.
I am talking about Sam Pa Siew temple in Suphan Buri province, a few kilometers north of Bangkok. In the picture, Doraemon hides behind a cloud, between a graceful apsara and a gandhava, celestial guardians of arts and music.
I think I have never finished an episode of the Japanese series, but I am very fond of the character. My friend Jenny always calls me “Nobita” because I am always asking difficult questions and impossible things. “I´m not Doraemon,” she usually answers. Now, I know where I can find answers.

viernes, 28 de enero de 2011

Puccini y Goya contra el colonialismo francés

Ahí llegó la "Tosca" de Puccini con "Los desastres de las guerra" de Goya para denunciar el colonialismo francés en Asia. Un poco tarde, lo sé. También se equivocaron de país: la representación de la ópera tuvo lugar en el Thailand Cultural Center de Bangkok. No en Vietnam, Camboya o Laos.
Mi primera impresión reculó un poco cuando apareció Jenna Zomar en el papel de Tosca con un vestido rojo que realzaba su voluminoso porte. Su forma de andar y el sombrero también eran de lo más cómico. Quizá debería seguir el ejemplo del tenor español Javier Agulló, que según me contó sigue un estricto régimen para bajar unos kilitos. Tuve que tragarme mi sarcasmo cuando comenzó a cantar.
Lo mejor de la ópera, producida por el británico Stefan Sanchez, fue las actuaciones de los cantantes; lo peor, que dudo que muchos asistentes apreciaran el "mensaje" del productor. Sanchez quiso llevar la trama a los últimos años del colonialismo francés en Asia, mientras que la obra original se sitúa en la invasión de Italia por las tropas napoleónicas. En este singular montaje, también proyectaron algunos grabados de Goya sobre la guerra española contra las tropas de Napoleón en el siglo XIX.
Sospecho que pocos pudieron distinguir los "Desastres" de Goya en las proyecciones sobre el decorado y temo que menos todavía captaron las sugerentes alusiones al colonialismo francés. Pero esto son licencias que se toman los artistas. Debo admitir ópera me conmovió y disfruté sobremanera con las arias de la soprano y el tenor. ¿Pero quién se resiste a una pequeña dosis de malicia?  






Puccini and Goya against the French colonialism in Asia

There arrived Puccini´s “Tosca” and Goya´s “Disaster of War” to condemn the French colonialism in Asia. A little late, I know. It happened also in the wrong country: the opera took place in the Thailand Cultural Center in Bangkok. Not in Vietnam, Cambodia or Laos.
My first impression was not great when Jenna Zomar showed up as Tosca with a red dress that raised his voluminous presence. Her walking and the red hat were also quite funny. Maybe she should have followed the example of Spanish tenor Javier Argulló, who told me he was on a strict diet to lose some weight. I must say I had to swallow my sarcasm when they started singing.
The best in this opera, produced by British national Stefan Sanchez, was the performance of the artists; the worst is that I seriously doubt that many in the hall understood the “message” in this production. Sanchez situated the plot in the last years of French colonialism in Asia when the original libretto places the action during Italy´s invasion by Napoleon troops. Some Goya's engravings about the Spanish war against Napoleon were also projected on the stage.
I suspect that not many could appreciate Goya´s “Disasters” and even less got the references to French colonialism. But these are poetic licenses. I must say that I enjoyed very much the opera, mostly the tenor and soprano arias. But who can resist some mischief?

sábado, 4 de diciembre de 2010

La ciudad de los monos

En una ciudad de Tailandia, existe algo así como un zoológico al revés. Mientras los humanos viven tras los barrotes, miles de monos disfrutan de una libertad total o libertinaje, que dirían algunos. Estos traviesos macacos no paran de hacer de las suyas -el mono- con total impunidad. Aún así, los locales los veneran y todos los años los agasajan con un gran banquete con toneladas de frutas, verduras y golosinas.
El cuartel general de los macacos se encuentra un templo más antiguo de la ciudad de Lopburi, situada a unas dos horas en coche al norte de Bangkok. Nuestros parientes lejanos comparten este templo jemer del siglo X con una familia de tímidos murciélagos. Los demás somos invitados.
Según el poema épico "Ramakian", la versión tailandesa del "Ramayama" indio, el dios-mono Hanuman fundó Lopburi y los macacos son descendientes suyos. Por este motivo, y para atraer turistas, los lugareños le regalan un espléndido festín el último domingo de noviembre.
Los simpáticos monos, sobre todo los más jóvenes, se lo pasan en grande escalando sobre los visitantes, mordiéndoles el pelo o buscando comida o cosas brillantes en los bolsos y bolsillos. Algunos hasta se asoman con descaro bajo las faldas femeninas. Menos mal que estos aristócratas de sangre divina no tienen derecho de pernada.





The monkeys' city

In a Thai city there is a kind of zoo where humans are the ones jailed behind bars. Thousands of long-tail macaques are completely free, maybe too much. These naughty monkeys do not ever stop harassing visitors with complete impunity. However, locals venerate them and every year offer them a huge banquet with tonnes of fruits, vegetables and sweets.
The macaques´ headquarters are in the oldest temple of Lopburi, located two hours or so north of Bangkok. Our far cousins share this Khmer temple built in the 10th century with a family of shy bats. All the rest are only guests.
According to the epic poem “Ramakian,” the Thai version of the Indian “Ramayana”, the monkey-god Hanuman funded Lopburi and the macaques are his descendants. For this reason, and to attract tourists, the neighbors offer them a splendid banquet on the last Sunday of November.
The funny monkeys, mainly the youngest ones, have a great time jumping on people, biting their hair or searching in their bags and pockets for food or sparkling things. Some even dare to peep under the ladys' skirts. It´s a relief that these divine-blood aristocrats do not enjoy the “primae noctis.”

sábado, 13 de noviembre de 2010

Aung San Suu Kyi, una pacifista temida por los militares birmanos

La líder opositora y nobel de la paz Aung San Suu Kyi ha sido liberada por las autoridades de Myanmar (antigua Birmania), tras pasar bajo arresto domiciliario 15 de los últimos 21 años por defender reformas democráticas ante la Junta Militar.
Paradójicamente, la liberación de Suu Kyi, de 65 años, se ha producido una semana más tarde de las primeras elecciones en dos décadas, ganadas por los mismos generales que recientemente cambiaron el uniforme por las ropas de civil.
La nobel de la paz pidió a los birmanos que se abstuvieran en los comicios, diseñados para perpetuar el poder de los militares que gobiernan Birmania desde el golpe de Estado de 1962.
El proceso también fue criticado por la ONU, Estados Unidos y la Unión Europea por su falta de transparencia y el hecho de haber sido celebrado con 2.100 prisioneros políticos en las cárceles o bajo arresto domiciliario.
De apariencia frágil, el linaje y el carisma personal de Suu Kyi la han convertido en el símbolo de la democracia en Birmania y su poder de movilización se ha mantenido intacto en dos décadas a pesar de su aislamiento.
Una ferviente defensora de la no violencia de Mahatma Ghandi y budista devota que practica meditación a diario, Suu Kyi es la piedra en el zapato de la cúpula militar.
El general Than Swe, el jefe de la Junta Militar y verdadero hombre fuerte del régimen a pesar de las elecciones, tiene prohibido que pronuncien el nombre de Aung San Suu Kyi en su presencia y se refiere a ella como "La Dama".
Muchos recuerdan los discursos a favor de la democracia y la reconciliación nacional de esta mujer sobria, vestida con el típico "longui" birmano y una flor en el cabello ante miles de personas.
En 1989, llegó a abrirse paso entre un pelotón de soldados, quienes no se atrevieron a disparar contra la hija del héroe de la independencia británica, Aung San.
"No es el poder lo que corrompe, sino el miedo. El miedo a perder el poder", dijo Suu Kyi un año antes de recibir el Nobel de la Paz en 1991.
Nacida el 19 de junio de 1945, abandonó su país a los quince años con destino a la India, donde su madre, Khin Kyi, ocupaba el cargo de embajadora.
La joven Suu Kyi se mudó en los años 60 a la ciudad universitaria británica de Oxford para cursar Filosofía, Economía y Política, aunque nunca obtuvo resultados brillantes y llegaron a rechazar su tesis doctoral.
Allí conoció al que se convertiría en su marido, Michael Aris, con el que tuvo dos hijos: Alexander (1973) y Kim (1977).
Tras un periodo de trabajo y estudios en Japón y Bután, Suu Kyi regresó a Birmania en 1988 para cuidar a su anciana y enferma madre.
El país vivía aquel verano una revuelta popular, provocada por los problemas económicos que padecía tras más de 30 años de dictadura socialista bajo el general Ne Win.
Durante sus años en Oxford, Suu Kyi llegó a omitir en un libro sobre Birmania los aspectos más controvertidos del férreo régimen militar, pero una década más adelante se puso frente al movimiento a favor de la democracia, por el que sacrificaría su libertad.
El régimen respondió con la fuerza bruta a las multitudinarias protestas, asesinando a más de 3.000 manifestantes en las calles de Rangún.
En 1989, los uniformados pusieron bajo arresto domiciliario a Suu kyi, pero no pudieron contener el ímpetu popular y al año siguiente se vieron obligados a convocar elecciones generales.
La Liga Nacional para la Democracia (LND) liderada por Suu Kyi ganó por amplia mayoría los comicios, cuyos resultados nunca fueron acatados por la Junta.
"Utilizad vuestra libertad para promocionar la nuestra", decía el discurso de "La Dama" leído en su ausencia en la ceremonia de los Premios Nobel en Oslo.
Suu Kyi, que ha padecido problemas de salud debido a varias huelgas de hambre, también inspiró a los monjes y estudiantes de las manifestaciones reprimidas brutalmente en 2007.
Sin teléfono ni Internet y con las visitas controladas, Suu Kyi ha aprovechado sus años de confinamiento a estudiar, tocar el piano y mejorar su francés y japonés.
Quienes la conocen a fondo, destacan su sentido del humor, que quizá le haya ayudado a sobrellevar el aislamiento en su casa, junto al lago Inya en Rangún.
Tras su primer periodo bajo arresto, la Junta Militar impidió a Suu Kyi despedirse de su marido moribundo, que murió en 1999 de un cáncer de próstata a miles de kilómetros de distancia en Londres.
No ha podido ver a sus hijos en diez años y, aunque los generales le tendieron un puente de plata para que se marchara el exilio, ella prefirió sacrificar su familia y su libertad en aras de la democracia.
"Cuando me uní al movimiento democrático hice algunas promesas. Una de ellas es que no abandonaré hasta haber conseguido nuestro objetivo", es una de las frases que explican el tesón de esta mujer, incluso en la adversidad.
Recobrada su libertad, Suu Kyi tendrá que poner orden en la oposición, dividida después de que una escisión de la LND decidiera participar en las elecciones.
En cualquier caso, la venerada "Dama" seguirá siendo la última esperanza de millones de birmanos, incluidas las víctimas de los conflictos étnicos que desgarran las fronteras del país desde hace décadas.
El futuro dirá que Suu Kyi se acercará más a la utopía de Mahatma Gandhi o al pragmatismo de Nelson Mandela. 





Aung San Suu Kyi, a pacifist feared by the Burmese military

Dissident and Peace Nobel Prize laureate Aung San Suu Kyi has been freed by the military junta of Myanmar (formerly Burma), after being under house arrest for 15 of the last 21 years for advocating for democratic reforms. Her liberation arrives a week after the first elections in two decades, won by the same generals that swap their uniforms for civil clothes. The 65-year-old Nobel winner requested the Burmese people to boycott the voting, designed to perpetuate the power of the military that rule the country since 1962. The process was also criticized by the UN, the United States and the European Union for its lack of transparency and due to the 2,100 political prisoners in jail or under house arrest.
Despite her fragile appearance, Suu Kyi's lineage and charisma converted her into the symbol of democracy, and her power to mobilize the crowds is stunning. Influenced by Gandhi´s philosophy of non-violence and a devout Buddhist, she is a pin on the military´s neck. General Than Shwe, the military junta chief and the actual strong man in the regime, has prohibited her name to be pronounced in his presence and calls her the “Lady”.
Many still remember Suu Kyi´s speeches in favor of democracy and national reconciliation, dressed with the typical Burmese “longui” and with a flower in the hair, before thousands of people. In 1989, she walked through a military cordon, but the soldiers did not dare to shoot the daughter of Aung San, the independence hero. "It is not power that corrupts, but fear. Fear of losing power corrupts,” Suu Kyi said a year before receiving the Peace Nobel Prize in 1991.
Born in Yangon in 1945, when she was 15 years old she moved to India, where her mother was the ambassador for Burma. In the 60´s, Suu Kyi went to Oxford where she studied Philosophy, Economics and Politics, though she never got great marks and even her thesis was rejected. At the University of Oxford, she met her future husband, Michael Aris. They had two sons: Alexander (1973) and Kim (1977). After working and studying in Japan and Bhutan, Suu Kyi went back to Burma in 1988 to take care of her ailing mother. That year, the country was witnessing a popular revolt against the economic problems created by more than 30 years of socialist dictatorship under general Ne Win.
During her years at Oxford, Suu Kyi wrote a book about Burma without citing the plight of the people under the military regime, but a decade later she did not hesitate to lead the democratic movement, even to sacrifice her liberty. The regime reacted brutally to the demonstrations, killing at least 3.000 protesters in the streets of Yangon. In 1989, the military put Suu Kyi under house arrest, but they could not contain the popular impetus and had no choice but to announce elections the following year. The National League for Democracy (NLD) led by Suu Kyi won the voting, but the junta refused to hand over its power.
“Use your liberty to promote ours,” said the “Lady” in the speech read in her absence at the Nobel ceremony.
Suu Kyi, with fragile health after many hunger strikes, also inspired the students and monks that were brutally repressed after demonstrating for democracy in 2007. Without telephone nor Internet, and just a few controlled visits, Suu Kyi has been studying, playing the piano and improving her French and Japanese, during her confinement.
Maybe, her humor helped her to overcome the isolation in her house beside the Inya Lake in Yangon. After her first period under arrest, the military junta prevented her from seeing his husband, who died in 1999 because of prostate cancer thousands of kilometers away in London. She has not seen her sons in ten years and, although the generals pushed her to go into exile, she preferred to sacrifice her family and liberty to defend democracy.
In her tenacity, Suu Kyi promised not to leave the country until democracy is restored, no matter the adversities.
Once recovered her freedom, Suu Kyi will have to impose order on the opposition, divided after a splinter from NLD decided to participate in the elections. In any case, the “Lady” will always be the hope for a better future for millions of Burmese people. Also for the victims of the ethnic conflict that affects the border zones of the country. The future will show if Suu Kyi will lie more toward the utopia of Ganchi or the pragmatism of Nelson Mandela.



 

martes, 2 de noviembre de 2010

¿Qué mató al "Pequeño Saltamontes"?

El pasado julio, David Carradine murió de una manera grotesca en un hotel de Bangkok. Lo encontraron dentro de un armario, amordazado y con un cordón atado al pene y al cuello. Según la investigación policial, no fue asesinado sino que murió de manera accidental a causa de un rebuscado juego sexual con autoasfixia incluida.
A mi me apenó su muerte como la pérdida de un amigo de la infancia con el que perdí contacto hace mucho tiempo, pero del que conservo un recuerdo entrañables. Le tengo cariño a la serie "Kung Fu". Sin embargo, no era el personaje de Carradine el que me gustaba de pequeño, sino el personaje de el "Pequeño Saltamontes" de joven, interpretado por un tal Radames Pera, que ni siquiera tiene página en Wikipedia.
Al principio la noticia me llamó la atención, luego la Policía cerró el caso. Apaga el ordenador y vámonos a cenar.
Estos días trajo a colación el caso una teoría de la conspiración erótico-criminal en Internet que parece un guión escrito entre Quentin Tarantino y Graham Greene.
Otro actor con apellido muy Western, Randy Quaid, dice que le persigue una "red monstruosa" de agentes inmobiliarios y despiadados sicarios de Hollywood dispuestos a acabar con su vida. Según él, son los mismos que asesinaron a los actores David Carradine, Chris Penn y Heath Ledger y tratan de hundir las carreras de Britney Spears, Lindsay Lohan y Mel Gibson.
Quaid soltó todo esto cuando fue detenido en Canadá a instancias de un tribunal de California por vandalismo, robo y allanamiento de morada en su antigua casa.
"Son auténticos hombres de negocios, la mafia, el crimen organizado", asegura la mujer.
¿Qué puedo decir? No conozco al señor Quaid y no hay que olvidar que es un profesional del drama, la tragedia y, ahora más que nunca, de la comedia. La pareja ya se encuentra en California para responder a los presuntos delitos de los que se les acusa.
Por cierto, resulta irónico que detrás del hotel donde encontraron a Carradine se encuentran el famoso templo del pene. Para los interesados, ved el vídeo en la entrada de octubre.




What killed the “Grasshopper”?

David Carradine had a grotesque death in a Bangkok hotel last June. He was found inside the wardrobe with a rope tied to his neck and penis. The Police investigation showed that he was not murdered, but died accidentally in a sexual game that involved erotic asphyxiation.
I felt pity by his death as the loss of some childhood friend forgotten in a corner of my mind, which also inspires fond memories. I liked the TV series “Kung Fu.” Then, I identified myself with the character “Grasshopper,” played by Radames Pera, who even has not a entrance in Wikipedia.
So, the article called my attention, after the Police ended the case. I turned off my computer and went to dine.
This week, I recalled this case again when I read a conspiracy theory on the Internet that resembles a script written between Quentin Tarantino y Graham Green. Another actor with a “Western” name, Randy Quaid, says he is being harassed by a "monstrous” network of estate agents and Hollywood sharks ready to kill him. According to him, they are the same guys that killed David Carradine, Chris Penn and Heath Ledger and try to destroy the career of Britney Spears, Lindsay Lohan and Mel Gibson.
Quaid said all this when he and his wife were interrogated by Police in Canada, where they fled USA authorities. Police in California say that they broke into and trashed their former house.
"They're absolute businessmen. It's the mafia; it's organized crime," said Mrs. Quaid.
What can I say? I have not met Mr. Quaid and we should not forget that he is a drama, tragedy and, nowadays more than ever, comedian professional. The couple is already in California to declare before the judge.
By the way, it is quite ironic that Carradine died in the hotel that shelter the Penis Temple. You can check the post I wrote in October.

lunes, 25 de octubre de 2010

El genio de la lámpara

Los periódicos malasios son más aburridos que las instrucciones de una batidora, pero en raras ocasiones también llevan artículos fantásticos. Leí dos piezas el pasado 12 de octubre en New Straits Times sobre la magia negra y los genios o yinn, aquellas criaturas popularizadas por el cuento de Aladino en el libro de "Las mil y una noches".
Las autoridades malasias han declarado la guerra a los curanderos o bomoh no oficiales o que practican magia negra porque sus malas prácticas acarrean disputas y dramas en matrimonios, familias y colegas de trabajo. Por el contrario, los curanderos oficiales están registrados en una especie de colegio médico y sus prácticas se ajustan al Corán y el islam.
Otro artículo explicaba el caso de una niña de la provincia de Terengganu, en el norte del país, quien se desvanecía en medio de la noche para aparecer en árboles, tejados o cementerios a varios kilómetros de su casa. La pequeña nunca recordaba nada tras estos periplos paranormales. El culpable era un travieso yinn, por lo que la familia llamó a unos curanderos para que se deshiciera del molesto invitado.
La noticia venía ilustrada con una foto con el árbol donde la niña se vio teletransportada en una de sus noches paranormales.



Pero los exorcistas no sólo no eran colegiados sino también unos chapuzas porque lo único que hicieron es dejar sueltos hasta 12 genios o yinn por la vivienda familiar. Tuvo que intervenir tres bomoh de la Fundación Islámica de Terengganu que consiguieron atrapar a los yinn en recipientes sellados. Moraleja: "si unos genios pícaros rondan tu habitación, llama a un curandero con licencia".
No todos los genios son unos cabrones, también los hay generosos con los seres humanos. Según el Corán, Alá creó a tres tipos de seres: humanos, ángeles y yinn. Los humanos fuimos fabricados a partir de la arcilla y los genios a partir de fuego sin humo. Hay genios buenos y malos, musulmanes o no creyentes y pueden hacerse visibles o invisibles ante nosotros. Satán era un yinn que desobedeció a Dios y el propio rey Salomón contaba con varios genios como asesores. Así cualquiera.



THE GENIE'S LAMP

Malaysian newspapers are more boring than a blender's manual instructions, but sometimes they also contain fantastic articles. Last October 12th I read two pieces in News Straits Times about black magic and genies or jinns, those creatures popularized by Aladdin´s tales in the book “One Thousand and One Nights.”
The Malaysian authorities have declared war on unofficial healers or bomoh that practice black magic because their bad practices provoke disputes among married couples, families and work colleagues. On the contrary, official healers are registered in a sort of medical council and they work accordingly to the Koran and Islam.
Another news article talked about a case in Terengganu province, where a girl who vanished after dusks ended up in strange places such as treetops, roofs and cemeteries kilometers away from home. The child could never recollect these paranormal trips. Some jinns were to blame, so the family called some healers in order to get rid of such annoying guests.
The article had a picture with a tree on which the girl was found on one of his paranormal nights.
Not only the exorcists were not official, but they were so lousy that instead, they left 12 genies or jinn around the house. Then, three bomohs from the Religious and Information Committee had to intervene to capture and keep the jinns in a sealed container. The moral of the story: “If some naughty genies hang around your room, call an official healer”.
Not all jinns are a are such bastards, there are also some who are nice to human beings. According to the Koran, Allah created three beings: humans, angels and jinns. We, humans, were fabricated from clay and jinns from smokeless fire. There are good and bad genies and they can appear visible or invisible at will. Satan is a jinn who disobeyed God and King Solomon had genies under his service. ¡Lucky him!

jueves, 7 de octubre de 2010

El templo de los penes

Imagino la cara de mi madre si aparezco un día en mi casa con un pene de madera colgando del cuello. O peor, si empiezo a regalar a mis sobrinos y sobrinas figuritas fálicas. No entenderían que lo hago por su bien, por muy pervertido que parezca.
El alumbramiento de un bebé es recibido en muchos hogares de Tailandia, Birmania y Laos por una retahíla de piropos parecido a esto:
"¡Qué niño más feo! Tiene cara de sapo y ojos de lechuza beoda. Rápido, tápalo con una manta para que no espante a las gallinas. ¡Feísimo!"
Los karen, un grupo étnico originario de Birmania, pone nombres horribles a los bebés. Tan lúgubre recibimiento dispensado a los bebés tiene el objetivo de desanimar a los espíritus a los que responsabilizan de las amenazantes enfermedades que siegan la vida de los infantes.
En el caso de Camboya, les cuelgan la placenta para causar asco a los espectros de las madres de las criaturas en sus vidas pasadas que no están dispuestas a permitir una nueva reencarnación del que fuera su hijo.
Otra manera ingeniosa de engañar a los espíritus es colgar a los bebés un pene de madera para hacerlos pasar por adultos y ocultar su edad a los espíritus. Muchos de estos niños nunca se separan de su amuleto fálico y de adultos lo siguen llevando atado al cuello porque le atribuyen cualidades mágicas.
Para la mayoría de los occidentales, la imagen del pene despierta el apetito sexual o una sensación de repugnancia estética o moral y, excepto en los cines porno y en algunas galerías de arte, se oculta como algo vergonzoso. Pero en Asia las figuras de falos se exhiben como amuletos en los mercados e incluso en los templos.
En el centro de Bangkok (tras el hotel Nai Lert Park), un altar conocido como el "Templo de los Penes" acoge figuras fálicas de todos los tamaños y colores puestos allí como ofrendas para Tuptim, el "espíritu del granado" que vive en el árbol. Muchas parejas visitan el altar cuando para tener descendencia. Cuando lo consiguen, vuelven al lugar con un gran pene entre los brazos como ofrenda para el espíritu. Muchas parejas no dudan en elegir este acogedor rincón para celebrar San Valentín, aunque esta efeméride haya sido importada de Occidente como los vaqueros, el hip-hop o la comida basura. El altar, semejante a un criadero de penes, también es frecuentado por los maridos cuando enviudan. Dejan los juguetes fálicos para no ser atormentados por el espíritu de sus esposas, que tras largos años de matrimonio se resisten a abandonar a su amado en vida.

The Penis Temple

I can imagine my mother´s face if one day I show up in my hometown with a wooden penis hanging in a pendant around my neck. Even worst, if I start giving my nephews and nieces phallic toys as souvenirs. They would not understand I do it for their best, though it seems extremely pervert.
The birth of a new baby is welcome in many households in Thailand, Burma, Cambodia and Laos with more or less these compliments:
“¡Such an ugly baby! He looks like a toad with drunken, owl-like eyes. Quickly, cover him up with a blanket, so that he doesn´t scare the hens. ¡So ugly...!”
Karen people, an ethnic group from Burma, name newborn babies with horrendous names. Such a gloomy welcome to the infants seeks to discourage the spirits, blamed on the illnesses that threaten newborn babies. In the case of Cambodia, parents hold the placenta on the babies to scare away the spirits of their mothers in past lives, reluctant to let their former descendants live a new life.
Another ingenious way of cheating spirits is to hold a wooden penis in the babies' necks to make them look like adults. Many of these children will never abandon their phallic amulet, believed to have magical powers.
For most westerners, the image of a penis awakes sexual appetite or moral and aesthetic repulsion and, except in porn cinemas and art galleries, is concealed with shame. On the contrary, in Asia phallic figures are exhibited as amulets in markets and even in temples.
In the center of Bangkok (behind hotel Nai Lert Park), a shrine known as the “Penis Temple” shelters penises of all sizes and colors, left there as an offer for Tuptim, the “Pomegranate Spirit” that lives in the tree. Many couples visit the shrine to ask for a baby. When she gets pregnant, they go back to the place with a penis in their arms as a gift to the spirit. Some couples do not hesitate to choose this cozy corner as the place to celebrate San Valentine, though this love´s anniversary, like jeans, hip-hip and fast food, has been imported from the Western world. The temple, which looks like a penis breeding farm, is also frequented by widowed husbands. They leave the phallic toys, so they are not tormented by their wifes, who do not accept abandoning their beloved after so many years in marriage.